|
Bajo
la protección del conde Waldstein, Beethoven recibió una
beca para estudiar con Haydn (1793), la cual aceptó. El poco
crédito que Beethoven daba a los consejos de Haydn, junto con
la sensación de que éste no prestaba la debida atención
a sus progresos, impulsaron al joven compositor a tomar clases
en secreto con Johann Schenk, el controvertido Antonio Salieri y Johann
Georg Albrechtsberger, organista de la corte.
Párrafos tomados del Testamento de Heiligenstadt, 6 de octubre de 1802:
Dotado de un temperamento ardiente y activo, fácil a las distracciones de la sociedad, debí apartarme de los hombres en edad temprana, pasar mi vida solitario. ¡Si algunas veces quise sobreponerme a todo, Oh cuán duramente chocaba con la triste realidad renovada siempre de mi mal! y sin embargo, no me era posible decir a los hombres: ¡Hablad más alto, gritad porque soy sordo! ¿Cómo me iba a ser posible ir revelando la debilidad de un sentido que debería ser en mí más perfecto que en los demás? Mi
sabio médico me obliga a cuidar mi oído tanto como sea posible,
yendo más allá de mis propias intenciones; y sin embargo;
muchas veces, recobrado por mi inclinación hacia la sociedad,
me he dejado arrastrar de ella
"Adiós
y no me olvidéis enteramente en la muerte; merezco que penséis
en mí, porque a menudo he pensado en vosotros durante mi vida para
haceros felices. ¡Sedlo!"
Fondo musical: Segundo movimiento de la Sonata para piano núm. 8 (op. 13), "Patética"
Home
/ Mapa
© Sara Neiret 2004
|